
Biography
Denise Lira Ratinoff
Statement
NASA Earthdata
FIRMS
Fire Information for Resources Management System (FIRMS)
air(e) tormentas de fuego / denise lira-ratinoff & patricio aguilar díaz
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Co-Directed by © Denise Lira Ratinoff - © Patricio Aguilar Díaz - 2022
Magdalena Salazar Preece - Constanza Aliaga - Catalina Mena L., Juan Pablo Aliaga - Christian Crosgrove - Andrea Bacigalupo - Daniel Dávila - Guillermo Feuerhake - Marcelo Kaczezka - Daniel Vinagre - El Niño - Jaime Alarcón - Alvaro Chacón - Simón Pelz - Daniel Fuenzalida - Jaime Abarca - Julio Zenteno. Ignacia Vargas, Juanita Mir, macarena yañez, Verónica Navarro, Patricia Díaz, Valentina Cox, Loreto Moya, Sebastián Robles y el tremendo equipo tras el rodaje completo que está en constante evolución. (Pronto detalles del equipo completo.)

Fuego en el mundo
La imagen de la NASA que muestra en tiempo real los incendios que están sucediendo alrededor del planeta, también es una imagen de nosotros mismos. Porque ese cuerpo en llamas es nuestro cuerpo. Todo lo que sucede ahí, simultáneamente, está ocurriendo en todos los seres que integramos ese orden, en todos los planos de la existencia. Lo que nace, lo que muere, lo que se trasforma se manifiesta en cada uno de nosotros. Y en esa simbiosis podemos herirnos y nutrirnos, dependiendo de un tejido sutil y poderoso que sostiene la vida, que es la consciencia de pertenecer a un pulso común, vibrante y creativo.
El ser humano puede vislumbrar o sentir en sí mismo sus zonas rojas incendiarias y también sus zonas verdes sensibles y fértiles. Cada uno de nuestros actos y decisiones son motivados por esa condición aparentemente contradictoria. Somos fuego y somos bosques. Y el planeta ha existido en la medida que ambos aspectos se acompasan y se equilibran orgánicamente. Pero como especie hemos perdido la mesura dialogante para evolucionar. Hemos súper valorado el poder de nuestro fuego; la pasión desmedida transformada en ambición y la fuerza descontrolada por poseer y dominar.
Y hemos abandonado las inteligencias sutiles como la contemplación que es la que nos enraiza a la Naturaleza. Esa pasión humana se ha alimentado de sí misma transformándose en un huracán de fuego enajenado que arrasa despiadadamente con ese otro aspecto de nosotros mismos como el Amor.
El AIR(E) que contempla todo. El desequilibrio de nosotros mismos lo estamos viendo en el espejo de nuestro planeta. La llama vital que nos da luz y calor se ha vuelto un incendio furibundo que sólo puede apaciguar si somos capaces de revitalizar el sentimiento. La urgencia se calma con el cuidado, con la atención del dolor y con la esperanza de sanar.
Magdalena Salazar Preece
Escritora






























